Inducción forzada
Sep 22nd, 2007 by Diego
En el artículo sobre válvulas decíamos que no es fácil aspirar una cantidad de aire suficiente en el motor. Aparte de aumentar la superficie de las lumbreras/válvulas de admisión, hay otro modo de mejorar la aspiración: forzar el aire en el motor con un compresor. Es lo que se denomina admisión forzada o sobre alimentación.
Cuando el aire se comprime, se vuelve más denso, y eso significa que se puede introducir más aire en el cilindro o cilindros, y también más oxígeno. Más oxígeno significa que se puede quemar más combustible, lo cual proporciona un par motor más alto. El resultado es que un motor más pequeño puede generar el mismo par motor que un motor más grande.
Turbocompresor
El compresor impulsado por los gases de escape es el más común utilizado en los últimos años (turbocompresor). Aproximadamente el 35% de la potencia generada por el motor de un coche corriente se pierde en forma de presión y energía térmica que sale por el tubo de escape. Utilizando una turbina en el tubo de escape es posible aprovechar parte de esta energía. La turbina está acoplada al eje de un compresor en el conducto de aspiración, que dirige el aire al colector de entrad del motor.
Los gases de escape ponen en movimiento la turbina, que a su vez acciona el compresor. El compresor comprime el aire y lo inyecta a presión en el motor. Para garantizar que la presión en la unidad turbo no subirá demasiado y no dañará al motor, se utiliza una válvula reguladora de salida de gases excesivos. Esta válvula se abre a una presión predefinida.
Una unidad de turbo grande permite obtener un par motor superior, pero reacciona más lentamente a bajo régimen del motor. Una unidad turbo más pequeña tiene una turbina más pequeña, que es más fácil de poner en movimiento. Varios fabricantes instalan ahora unidades turbo más pequeñas que empiezan a actuar a bajo régimen de motor y que ofrecen un efecto completo durante la conducción normal. La denominación “turbo de baja presión” es muy común.
Intercooler
El aire comprimido ocupa mucho menos espacio, pero el aumento de temperatura provoca un ligero aumento del volumen. Canalizando el aire comprimido a través de una unidad de refrigeración, un intercooler/enfriador de carga en la parte delantera del automóvil, se reduce la temperatura y se aumenta la densidad. El sistema intercooler puede mejorar el rendimiento de un motor turbo en un 20% aproximadamente.
La unidad turbo soporta temperaturas extremadamente altas. De hecho, puede calentarse hasta ponerse candente. Las unidades turbo modernas son refrigeradas por el sistema de refrigeración del motor. En algunos casos, una bomba adicional garantiza que el refrigerante circulará incluso después de que se haya parado el motor. También es fundamental lubricar el eje del rotor del turbo, que puede girar a velocidades de hasta 2000 revoluciones por segundo. Para ello se utiliza el sistema de lubricación del motor.

