Los muelles (1/2)
Oct 1st, 2007 by Diego
A fin de mantener la tracción y también la comodidad para el conductor y los pasajeros, las ruedas han de poder subir y bajar, y seguir la superficie de la calzada sin transmitir este movimiento a la carrocerÃa del automóvil y sus ocupantes. Para lograrlo hay que montar muelles entre la carrocerÃa y las ruedas. Los muelles soportan el peso del automóvil y se fabrican en diversas variaciones: ballestas, muelles helicoidales, de torsión e hidráulicos.
Ballestas
Este es el tipo de muelle que se utilizó al principio. Consiste en una o varias “hojas” que funcionan como un muelle y como un brazo de sujeción. Van montadas longitudinal o lateralmente entre las ruedas. Las ballestas tradicionales han desaparecido en gran medida del mercado. Eran pesadas y a menudo no ofrecÃan una suspensión eficaz. Eran idóneas para ejes rÃgidos.
Las ballestas han vuelto a surgir en algunas suspensiones más modernas. Están montadas transversalmente y se fabrican con un material compuesto que ahorra peso y espacio.
Muelles helicoidales
Son los que más se utilizan en los automóviles modernos. Cada rueda cuenta con su propio muelle, que puede montarse de diversas maneras. Estos muelles pueden tener diversas longitudes y un número de espirales diferente, y ello permite influir en las caracterÃsticas de suspensión del automóvil y también el balanceo de la carrocerÃa. Se dice que los amortiguadores con muelles largos, relativamente blandos, tienen un largo recorrido, que a menudo mejora la comodidad. También pueden adquirirse amortiguadores con muelles muy cortos con un número de espirales limitado, los llamados muelles miniblok.
Algunos muelles también están diseñados de forma que son más blandos en la primera parte de su recorrido y se hacen poco a poco más duros; son los llamados muelles progresivos. Gracias a ello, las ruedas pueden seguir más fácilmente una superficie ligeramente desigual y permite un manejo más estable cuando el automóvil está muy cargado.
Muelle de torsión
Es un tipo poco corriente, fabricado con una barra de acero. Un extremo de la barra está conectado a la rueda, el otro extremo de la carrocerÃa. La barra se tuerce cuando la rueda sube y baja. La barra ofrece resistencia e intenta recuperar su posición original. De este modo funciona como un muelle. Los muelles de torsión ocupan menos espacio, pero a menudo son más caros que los muelles helicoidales.
Suspensión hidroneumática
Aparte de los amortiguadores mecánicos, también se utilizan suspensiones hidroneumáticas. Una cámara en cada rueda contiene un lÃquido hidráulico (normalmente aceite) y gas bajo presión separados por un diafragma. Esta cámara también contiene un pistón que está conectado a la rueda. Los movimientos de subida y bajada de la rueda mueven el pistón, y la presión del lÃquido hidráulico actúa recÃprocamente con la presión ejercida por el gas, lo cual comporta un efecto de muelle.
Conectando las cámaras hidráulicas de cada rueda a una serie de tubos se logra que las ruedas actúen recÃprocamente. Por ejemplo, si las ruedas delanteras pasan por un bulto, los pistones de la rueda delantera que suben fuerzan el lÃquido de las cámaras en las ruedas traseras, haciendo que estas ruedas también suban. El resultado es que la carrocerÃa no cabecea cuando el automóvil pasa por una superficie desigual, sino que toda la carrocerÃa sube y baja horizontalmente. Esto ofrece un alto grado de comodidad. Asimismo es posible ajustar la distancia del suelo con ayuda del lÃquido hidráulico.
Citröen fue la primera compañÃa en introducir la suspensión hidroneumática a finales de los 50s. Citröen ha seguido utilizando este tipo de suspensión y la ha perfeccionado en el transcurso del tiempo. Periódicamente, otros fabricantes intentan incorporar también este tipo de suspensión.
Con ayuda de sensores electrónicos, las suspensiones hidroneumáticas o completamente hidráulicas hacen posible una suspensión activa. El conductor puede ajustar las caracterÃsticas de rigidez de acuerdo con sus preferencias, a partir de lo cual la suspensión se regula automáticamente.


ni tan bueno tampoco